
Por la dignidad de nuestra tierra, el pueblo chocoano dice ¡BASTA YA!
Por Platino Stereo
Quibdó amaneció bloqueada, indignada y en pie de lucha. La ciudadanía se cansó de ser la caja menor de la ineficiencia energética. Las calles del departamento viven hoy una jornada de protesta masiva que no piensa dar un paso atrás hasta que el Gobierno Nacional, el Ministerio de Minas y Energía y la Superintendencia de Servicios Públicos den la cara y tomen cartas en el asunto.
El malestar no es nuevo, pero la gota que derramó el vaso es insostenible: tarifas por los cielos, un servicio deficiente que parece de un país en penumbras y el fantasma permanente de un apagón total.
Un modelo privatizado que asfixia al usuario
Recordemos la estructura del problema: DISPAC es la cara visible como empresa comercializadora, pero la gestión operativa recae sobre el Consorcio Multienergético de la Costa. Esta fórmula ha demostrado ser un fracaso absoluto para el bolsillo y la calidad de vida de los chocoanos.
- Cobros desproporcionados: Mientras el costo de vida ahoga a las familias, los recibos de la luz llegan con incrementos inexplicables que superan la capacidad de pago de la gente. Se paga como si se tuviera un servicio de primer mundo, pero se recibe la precariedad absoluta.
- Daños y pérdidas: Electrodomésticos quemados, alimentos dañados en los hogares y pequeños comerciantes al borde de la quiebra por los constantes e imprevistos bajones y cortes de luz. Nadie responde por estas pérdidas.
Amenaza de apagón y la sombra del Fenómeno del Niño
La situación roza la emergencia sociosanitaria. Con la amenaza del Fenómeno del Niño calentando el territorio, la vulnerabilidad del sistema eléctrico en el Chocó quedó al desnudo. Estamos al borde de un apagón generalizado en una de las regiones más calurosas y húmedas del país, donde la energía no es un lujo: es una necesidad vital para la salud, la educación y la supervivencia.
«No estamos pidiendo regalos ni limosnas; exigimos un servicio digno y tarifas justas. DISPAC y el Consorcio Multienergético de la Costa han lucrado con la necesidad del pueblo sin invertir en una infraestructura real.»
Un llamado urgente a la unidad chocoana y al Gobierno Nacional
La protesta en Quibdó no puede ser una mecha que se apague en horas; debe ser el clamor unificado de todo un departamento. Se requiere la presencia masiva de todos los chocoanos, de los gremios, estudiantes, comerciantes, líderes comunitarios y familias.
Las mesas de diálogo locales ya no tienen validez ni credibilidad: exigimos la presencia inmediata de delegados del ORDEN NACIONAL. El Gobierno de la Nación tiene la obligación de intervenir a DISPAC, revisar los contratos de gestión con el Consorcio Multienergético de la Costa y congelar las tarifas abusivas que desangran a nuestra gente.
El Chocó ha sido históricamente paciente, pero la paciencia se agotó. ¡Energía digna y tarifas justas para el Chocó ya!


